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El mentoring como respuesta a los desafíos en la gestión del talento

El mentoring como respuesta a los desafíos en la gestión del talento

El mentoring como respuesta a los desafíos en la gestión del talento

Las organizaciones que cuidan a sus personas saben que el mentoring es una herramienta formidable para el trasvase del conocimiento y la experiencia. Desde boost iniciamos una serie de artículos para profundizar en esta herramienta que cosecha éxitos en todo el mundo.

Durante años, Carolina Ramírez ha desarrollado su carrera profesional en el mundo del Marketing y la Comunicación, pero siempre ha tenido la necesidad de acompañar a las personas en su desarrollo profesional y personal. En un momento dado decidió dar un giro a su vida profesional y acreditarse como Mentora y Coach. Hoy conocemos un poco más sobre el aporte del mentoring a las compañías que aprovechan sus ventajas a través de esta entrevista.

Tu carrera profesional comenzó en el Marketing. ¿Cómo aterrizas en el mentoring?

Durante mi adolescencia viví una serie de circunstancias que me llevaron a hacerme muchas preguntas para las que no encontraba respuesta. Tenía la edad suficiente para asumir lo que pasaba, pero no la necesaria para poder cambiar la situación. Inicié una búsqueda personal que me llevó, muchos años después, a una conferencia sobre coaching y de ahí a formarme en la materia. Tras una larga carrera en Marketing y Comunicación sentí la necesidad de poner al servicio de empresas y profesionales las experiencias, habilidades y conocimientos adquiridos y me acredité como Coach y Mentora.

Para poner negro sobre blanco, cuéntanos: ¿qué es el mentoring?

La agenda 2030 de la ONU nos recuerda constantemente la importancia del factor humano en las empresas, pero ¿son realmente las personas el foco de nuestro negocio? Aparentemente sí, pero a la hora de poner en marcha nuestras políticas de gestión del talento a menudo nos centramos más en el qué hacer que en el cómo hacerlo, obviando si quien lo hace está realmente preparado para ello.

Y en este cómo/quién es donde entra en juego la figura del director de RRHH y de cualquier líder dentro de la empresa. Si por liderazgo entendemos inspirar, motivar y acompañar es el mentoring el que nos proporciona un apasionante viaje de crecimiento y aprendizaje mutuos entre alguien con más experiencia (Mentor) que transmite algo más que conocimientos a alguien en búsqueda de desarrollo personal/profesional (Mentee).

¿Es el mentoring una herramienta que toda organización debería considerar?

Creo firmemente que todos tenemos un don, que unas veces sale a la luz y otras se queda oculto por nuestros miedos, nuestras creencias del pasado y aquello que escuchamos a nuestro alrededor. La mayoría de las veces son nuestras propias voces internas las que nos limitan, de ahí que si nos dejamos acompañar por alguien que nos ayude a sacar lo mejor de nosotros mismos el objetivo estará mucho más cerca.

Para las empresas los programas de mentoring son una herramienta clave para ayudar a transmitir el conocimiento, valores y cultura de la compañía, potenciando las capacidades de innovación, flexibilidad y adaptación de los profesionales con el fin de mantener su vinculación y compromiso con el proyecto empresarial.

¿Y qué beneficios aporta el mentoring a un profesional o a una empresa?

Partimos de que el mentoring beneficia al ser humano en todo su contexto. Es raro que tras las sesiones de mentoring en temas profesionales los mentees no hayan hecho algún cambio en sus vidas. 

¿Cómo conseguimos los objetivos? Son los mentees los que encuentran respuestas a través de preguntas poderosas del mentor, que ayudan a situar el origen del conflicto y cómo hacer para resolverlo. El mentoring aporta múltiples beneficios en las organizaciones:

  • Ayuda a motivar al empleado, ya sea mentor o mentee y, por lo tanto, favorece el aumento de la productividad
  • Facilita la transmisión del conocimiento, así como de la cultura y valores de la organización, lo que redunda en una mejora en la toma de decisiones
  • Desarrolla el potencial de liderazgo en managers y directivos
  • Acorta la curva de aprendizaje en procesos de onboarding
  • Potencia el upskilling y reskilling, contribuyendo junto con todo lo anterior a la tan deseada retención de talento

¿Qué tipos de mentoring existen? 

En función de la meta a alcanzar, podemos enfocarlo desde varios puntos de vista:

  • Orientando a estudiantes a la hora de escoger qué carrera hacer y, una vez dentro de la universidad, apoyándoles durante todo el ciclo formativo a través de mentores expertos en la materia
  • Ayudando en el desarrollo profesional: dónde estoy, qué quiero hacer y qué pasos he de dar para conseguirlo, tanto en el caso de empleados como de emprendedores
  • Acompañando a empleados y directivos en su carrera profesional acelerando el proceso de adaptación a las nuevas responsabilidades en procesos de promoción interna o de onboarding
  • Impulsando los planes de sucesión en las empresas para valorar quién o quiénes serían los apropiados dentro de la empresa y cómo formarles a futuro
  • Apoyando a profesionales senior en procesos de digitalización a través del mentoring inverso (Reverse Mentoring) donde jóvenes expertos son los forman en disciplinas digitales

¿Qué mitos sobre el mentoring te gustaría desterrar?

El concepto de mentor como esa figura de cierta edad dentro de una empresa que toma como “aprendiz” a un profesional joven y le guía en su crecimiento personal y profesional está muy bien, pero no vale solo con tener experiencia, conocimientos o una buena red de contactos. Si no cuentas con las habilidades y formación adecuadas puedes caer en el error de transmitir tus creencias limitantes y tus sesgos, lo que sin duda puede ser perjudicial para el que te toma como guía.

Desde mi experiencia, solo puedes ser un buen mentor si, aparte de todo lo anterior, tienes un alto sentido de la ética además de la necesidad de escuchar, ayudar a la persona que tienes enfrente y un enorme deseo de contribuir a su desarrollo, junto a un compromiso real con el proceso y disponibilidad para llevarlo a cabo, valentía para compartir fracasos de los que poder aprender y paciencia, mucha paciencia.

Por último, ¿qué te parece más maravilloso de esta disciplina?

Ver la cara de felicidad de un mentee cuando consigue su objetivo. Es un verdadero two-way road. Sin lugar a duda, aprendo mucho más de ellos de lo que ellos creen que aprenden de mí. Me “mentorizo” en cada sesión y además recibo un chute de energía y bienestar en cada agradecimiento que recibo. El oír “Gracias por haberme cambiado la vida”… ¡Eso no tiene precio!

Hoy Carolina Ramírez es miembro de la Junta Directiva de EMCC Spain (European Council & Coaching Council) y como Mentora, inspira, motiva y reta a profesionales y equipos en aquellas situaciones en las que se necesita un acompañamiento para avanzar, crecer o reinventarse. 

En esta entrevista hemos profundizado en qué aporta el mentoring a las organizaciones. El propósito de los próximos artículos será profundizar en cómo el mentoring da respuesta a los desafíos de la transformación digital, el nuevo teletrabajo y los retos a los que se enfrentan hoy en día profesionales y organizaciones. 

Si consideras que tu organización puede nutrirse con el mentoring para que empleados clave avancen en su carrera, contacta con nosotros.

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