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La medición continua del sentimiento como ventaja competitiva

La medición continua del sentimiento como ventaja competitiva

La medición continua del sentimiento como ventaja competitiva

Muchos líderes prefieren no preguntar a sus empleados cómo se encuentran por si lo que responden no les gusta. Pero si tu equipo es el factor más importante en tu capacidad para impresionar a clientes y adaptarte al mercado, ¿por qué no compruebas con frecuencia cómo está? Repasamos las ideas más importantes de nuestro último café virtual de la temporada con Marta Benayas y Alfonso Roig.

¿Qué es medir de forma continua?

Probablemente hayas oído hablar de la medición relacionada con lo que es el negocio. Conocemos cuánto queremos vender o lo que hemos vendido y lo analizamos. Pero nos dejamos siempre una pata muy importante: aplicar los aprendizajes del marketing a nuestra propia organización, a nuestro propio equipo. 

Cuando hablamos de medir nos referimos a tomarle el pulso a la organización de manera continua para saber, simplemente, cómo está. Nuestros empleados son el activo principal de la organización, quienes logran que el engranaje funcione correctamente, por lo que comprobar de manera frecuente cómo se encuentran es, además de importante, valiente.

Estamos ante una gran oportunidad, tenemos la posibilidad de impactar de manera positiva en el sentimiento de nuestros empleados, en cómo se sienten con respecto a nuestra organización. Sentirse escuchados y que realmente haya un interés por mejorar su realidad, va a impactar en la manera en la que estas personas están enfocando su día a día, el cariño que le ponen a lo que hacen, y eso se va a ver reflejado en cualquier ámbito de la productividad de la compañía.

Pero, ¿qué ocurre si decido no medir el sentimiento de mis equipos?

Es normal tener ese miedo a lo desconocido, a lo que nos puede venir, a cómo vamos a ser capaces nosotros de afrontar lo que vamos a escuchar. Pero, más peligroso es ignorar lo que está pasando en nuestra organización y no dar un paso atrevido, valiente que nos permita anticiparnos, predecir y evitar situaciones que, muchas veces, son resolubles de antemano. 

No preguntar es no conectar y no conectar es perder una oportunidad muy grande de acercamiento, de generar sentimiento y de generar productividad.

¿Qué nos aporta la medición continua?

Cuando cruzas la línea y te atreves a preguntar, este tipo de medición se convierte en un input fundamental para nuestra toma de decisiones. Estos son algunos de los beneficios de la escucha activa y la medición continua:

  • Proporciona coherencia.
  • Enfoque en la gestión de los equipos, la estrategia. 
  • Conectar y entender qué está cambiando en nuestra organización.
  • Adaptar o implementar mejoras y a tomar decisiones correctas.

Ahora bien, ¿cómo lo hacemos? 

Parece difícil de aterrizar con nuestras presiones, con nuestro trabajo del día a día pero, realmente es mucho más sencillo de lo que pensamos. Lo importante es tener esa voluntad de cambio y mejora para empezar a implementar pequeños pasos.

El punto de partida debería ser establecer unos ejes sobre los que consideramos que podemos actuar y tenemos voluntad de cambio y, a partir de ellos, preguntamos periódicamente sobre diversos temas y cuestiones relacionadas con los mismos. Servirse en estos casos de tecnología permite aportar objetividad, transmite confianza, fiabilidad y, además, proporciona facilidad de uso a la parte ejecutora.

Ahora te estarás preguntando, ¿qué puedo hacer para que mi gente sienta que esto es importante? En este aspecto, si la organización no le da la suficiente importancia, para los empleados no va a ser importante. Pero, hay un paso intermedio: comunicar la relevancia de todo esto, que perciban que es algo estratégico para la compañía. Es importante encontrar el equilibrio entre que la gente se sienta cómoda con contestar, que no se sienta observada y, a la vez, que sienta la importancia de hacerlo. 

¿Cuáles serían las grandes áreas que, como organización, queremos entender? Evidentemente, el foco de cada organización estará en lo que a nivel estratégico sea importante para ella en un determinado momento. Aun así, podríamos hablar de cuatro categorías:

  • ¿Cómo se siente el empleado, colaborador con respecto a la organizacion? 
  • ¿Cómo se siente hacia el lider o con el líder y las persona con las que trabaja?
  • ¿Cómo se siente con respecto al trabajo que hace? 
  • ¿Cuál es el momento de bienestar de esa persona, personal y profesional?

Si somos capaces de cubrir estas cuatro áreas, de sentir el pulso de estas cuatro áreas, tenemos un programa realmente potente. Aunque, sin duda, lo relevante aquí no es tener datos, es saber entenderlos y saber que actuamos acorde a esos ejes de trabajo prioritarios.

Si verdaderamente quieres diferenciarte, no puedes perderte el vídeo completo de esta sesión.

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